Entradas

Mostrando entradas de abril, 2014

Las cuatro vias del Bodhisattva (4/...)

Imagen
DAISATTA SHISHOBO
Las cuatro vías del bodhisattva.


Ai go, palabras de amor

Ai quiere decir amor, y go, palabra. Ai go son las palabras de amor, no las palabras de seducción, quiere decir que no utilizamos palabras brutales, duras, sino que nos preocupamos del bienestar de los que encontramos. Quiere decir, estar atentos a la persona a la que hablamos, como un padre con su hijo. No es utilizar palabras diplomáticas sino expresar el verdadero espíritu. Ai go tiene el poder de reconciliar a los enemigos, de cambiar completamente el estado de espíritu del otro. Cada uno tiene mucho miedo en su mente, ai go, las palabras de amor, apaciguan los temores, dan un sentimiento de seguridad, de ser aceptado tal y como uno es, con simpatía, sin juicio, sin rechazo. Ai go, como el fuse, tiene el poder de cambiar el estado de espíritu de las personas que lo reciben. Como cambiar el estado de espíritu es una cosa muy difícil, ai go, como el fuse, es un medio muy importante para el bodhisattva, para ayud…

Las cuatro vias del Bodisattva (3/...)

Imagen
DAISATTA SHISHOBO
Las cuatro vías del bodhisattva.


El Maestro Dogen escribió un capítulo del Shobogenzo que se llama: Daisatta Shishobo, “Las cuatro vías del bodhisattva”; para ayudar a los seres humanos. Se trata del fuse, del don; de ai go, las palabras de amor; de ri gyo, las acciones benéficas; y de do ji, no diferenciarse de los otros.


Fuse: El Don

Nuestro cuerpo no nos pertenece. Todo lo que creemos poseer solamente nos ha sido prestado por el orden cósmico para un periodo de tiempo limitado. Podemos sentir, experimentar que recibir y dar es hacer circular la energía, armonizarse con el orden cósmico. No nos convertimos en algo más cuando recibimos ni disminuídos cuando damos. Nosotros mismos no estamos limitados a este cuerpo. Si sentimos que el otro y yo no somos diferentes ni estamos separados, cuando un fuse se da, o bien es recibido, es justo un intercambio. En el total entre nosotros dos nada aumenta ni disminuye. Por ejemplo: si alguien ama completamente a otra persona, se co…

17 de Abril- Mañana de zazen y enseñanza del Sutra Anapanasati (sobre la Plena Consciencia).

Imagen
Dirigido por:
Xabier Iñiguez, monje zen y responsable del Centro Zen Komei en Donostia.

Meditación, desayuno zen (Genmai) y enseñanza sobre la plena consciencia. Finalizaremos con una meditación.

Fecha:
17 abríl 2014

Horario:
Empieza a las 09:00 h.
Acaba a las 14:00 h.
Se ruega llegar con aprox. 15 minutos de antelación.

Lugar:
Centro Zen Komei.
c/Egia,12 bj.izq.
Donostia.
Junto a Tabakalera y Parque Kristina Enea.

Aportación:
3 € y la voluntad.

Traer:
Ropa amplia y cómoda.
Cuenco, cuchara y servilleta.
Si disponéis de cojín o banco de meditación, podéis traerlo.Contacto:
info@dojozen.es 
Tfno. 636981264 (Xabier Iñiguez).



Las cuatro vías del Bodhisattva (2/...)

Imagen
DAISATTA SHISHOBO
Las cuatro vías del bodhisattva.

Amar zazen.

¿Qué hay que añadir? ¿Qué falta a este zazen? Cuando practicamos zazen juntos, podemos hacer la experiencia de una forma de ser en nuestra vida, donde no falta nada. Donde no son necesarios los “tú debes”; donde los “hay que” desaparecen. Cuando nos sentamos en esta actitud, en este estado, podemos realizar la verdadera libertad. Dejar la tensión entre una u otra cosa. Cada instante es absoluto, completo. Más allá del antes y del después.

Un aspecto importante de nuestra vida de bodhisattva es amar zazen, compartir nuestro amor de zazen con los otros. En ese momento no hay necesidad de esfuerzo. Si uno quiere, el esfuerzo no es necesario. El amor es mucho más poderoso que la fuerza. Cuanto más damos a zazen nuestra atención, nuestra energía, más podemos recibir de zazen y más natural se convierte el compartir con otros esta práctica.

Estoy aquí hoy con vosotros porque, desde el primer instante que hice zazen, amé el zazen. Dirí…

Las cuatro vías del Bodhisattva (1/...)

Imagen
DAISATTA SHISHOBO.
Las cuatro vías del bodhisattva.

Ser bodhisattva es actualizar zazen en la vida cotidiana.

Cuando estamos concentrados en la postura de nuestro cuerpo en zazen, pensamos con el cerebro derecho, dejamos nuestro discurso interior, dejamos de apegarnos a cualquier noción y sobre todo a la noción de un “yo” en zazen. Ya no soy yo el que hace zazen. Cuando nos olvidamos totalmente en la postura y en la respiración sólo queda zazen. En este zazen el cuerpo y la mente están en unidad con todo el universo. Todo espíritu de separación desaparece. En la inspiración, recibimos la energía del cosmos; en la espiración, esta energía se difunde en nuestro cuerpo. Nuestro espíritu se convierte en una puerta batiente, abierta a la vez al interior y al exterior. Así se desarrolla nuestra receptividad a la verdadera naturaleza de nuestra existencia que se actualiza en la práctica de zazen; una naturaleza totalmente libre, que no se estanca, que no se coagula mentalmente. Nuestra interdep…